Single Blog Title

This is a single blog caption
15591314955661
3
jun

El Gobierno plantea que las empresas tengan sus redes 5G al margen de las operadoras

El Gobierno español ha abierto la posibilidad de adjudicar directamente frecuencias radioeléctricas a empresas, fundamentalmente de carácter industrial, para que construyan, al margen de las operadoras de telecomunicaciones, sus propias redes de tecnología 5G, con el objetivo de autoprestarse servicios de conectividad en tareas críticas como la automatización industrial, la logística o las ciudades inteligentes.

Esa posibilidad se ha abierto en la reciente consulta que ha publicado la Secretaría de Estado para el Avance Digital, el organismo dirigido por Francisco Polo y que pertenece al Ministerio de Economía. Esta consulta pública pretende recabar la opinión de todas las entidades interesadas en los modelos de adjudicación del espectro radioeléctrico, que se pondrán en marcha en el futuro para prestar servicios de 5G en las bandas de 700 megahercios (MHz), 1,5 Gigahercios (GHz) y 26 GHz que se adjudicarán a partir de 2020.

En la consulta, el ministerio ha publicado textualmente que “en particular, esta banda puede ser adecuada para la provisión de servicios de aplicaciones verticales relacionadas con la automoción, aplicaciones industriales, logística, ciudades inteligentes, etc.: ¿qué tipos de autorización considera más adecuados para este tipo de aplicaciones?, ¿qué cantidad de espectro estima que debería reservarse para cada una de ellas?”.

El hecho de que la consulta pública de la Secretaría de Estado contemple esta posibilidad no significa, sin embargo, que sea seguro que se vaya a reservar una parte de las frecuencias para adjudicar directamente a las empresas industriales.

Europa

En cualquier caso, esta posibilidad, que nadie habría contemplado hace unos años, está tomando fuerza en Europa, principalmente por el carácter muy industrial que tiene el 5G. Es decir, la nueva tecnología, que se aplicará a múltiples servicios, tiene una aplicación muy clara y evidente para las empresas industriales, para servicios críticos como los de las grandes infraestructuras de transporte como ferrocarriles, autopistas, puertos o aeropuertos o para servicios públicos, como las ciudades inteligentes.

De hecho, muchos de los primeros casos de uso que se están contemplando para el 5G tienen su origen en estos servicios, por lo que este tipo de empresas y servicios estarán entre los primeros que necesitarán las nuevas redes.

Inquietud de las ‘telecos’

Precisamente por eso, el regulador de las telecomunicaciones alemán decidió el pasado año que una parte de las frecuencias que se iban a dedicar al 5G se sacarían del proceso de licitación en el que están compitiendo las operadoras de telecos, con la idea de asignarlas directamente y con criterios geográficos locales, a los grandes grupos industriales o logísticos. La decisión del regulador alemán tuvo un enorme impacto en toda Europa, y especialmente en los reguladores de telecomunicaciones.

El hecho de que España abra la puerta a replicar también la decisión alemana y reservar parte del espectro para asignar directamente a las empresas, desintermediando de esta forma el papel de los operadores, ha generado una gran inquietud entre las compañías de telecomunicaciones. La razón es obvia: si grandes grupos industriales se autoprestan sus propios servicios de conectividad 5G, las posibilidades de crecimiento de los ingresos de las telecos se reducen.

Además, hay otros motivos de preocupación, ya que por un lado, el hecho de que haya menos espectro disponible para las telecos limitaría en alguna medida su capacidad de prestar servicios de alta velocidad y capacidad. Igualmente, la escasez de espectro para los operadores podría hacer que el precio que se acabase pagando por él en las futuras subastas fuera más elevado.

Pero aún hay otra preocupación, aunque más a largo plazo. Los grandes grupos industriales que construyesen redes propias podrían crear amplios consorcios sectoriales, de forma que su experiencia les serviría para prestar servicios similares a otros grupos con necesidades parecidas, creando así un competidor imprevisto para las telecos.

En cualquier caso, por el momento, la propuesta española, aunque se acabase concretando, es mucho menos peligrosa para las telecos que el caso alemán. Porque en Alemania, la reserva de frecuencias se ha hecho en la banda de 3,6 GHz, que constituye la banda fundamental sobre la que se van a basar los servicios de 5G, la que va a soportar el grueso del tráfico y que, por tanto, es estratégica.

En España, esa banda ya se licitó solo para los operadores en 2018. El posible reparto a grupos industriales estaría contemplado para la banda de 26 GHz, unas frecuencias mucho menos estratégicas, que se usarán para completar y reforzar la capacidad en zonas de mucho tráfico y de concentración de público. Además, estas frecuencias, al ser muy altas, tienen muy poco alcance y por ello no se van a usar masivamente, al menos en los primeros años, puesto que obligarían a desplegar una enorme cantidad de mini antenas por todo el territorio, lo que supondría un altísimo coste para las telecos.

Fuente: Expansión

Leave a Reply

12 − 1 =

eticom.com download